Aunque suele afirmarse que Chile es el principal productor y exportador de cobre del mundo, la realidad es más compleja. La mayor parte del mineral que sale de nuestras fronteras no pertenece realmente al país.
Solo un cuarto del cobre extraído —aproximadamente el 25%— es explotado por CODELCO, la empresa estatal chilena. El restante 75% es manejado por mineras privadas transnacionales, que obtienen enormes beneficios mientras gran parte de la riqueza generada no se queda en Chile.

El problema no se limita al acceso a los yacimientos. Otro factor crítico es la falta de control aduanero sobre los concentrados de cobre que exportan las empresas privadas. Estos concentrados contienen otros minerales cuyo valor puede superar al del cobre mismo, pero salen del país sin que se registre con exactitud ni se paguen los impuestos correspondientes.
Expertos advierten que esta situación implica un “regalo” sistemático de recursos estratégicos, que deja a Chile en una posición de vulnerabilidad económica frente a las multinacionales, y plantea un debate sobre la necesidad de políticas más estrictas de fiscalización y valorización de los minerales.
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https://bit.ly/4mQw0nZ: Chile y el cobre: ¿Quién se queda con la riqueza del país?

