Por Claudia Castro Tirina
Este fin de semana se está llevando a cabo el 15° Encuentro de Pueblos Fumigados de la provincia de Buenos Aires en la localidad de Roque Pérez. La cita tiene lugar en el Parque del Bicentenario, más conocido como las 33 hectáreas, y culmina el domingo por la tarde.
La organización anfitriona es Reverdecer, donde plantea un espacio de debate, ya que en el Congreso está ingresado el proyecto de «ley del veneno», que habilita y legaliza las fumigaciones con agrotóxicos a sólo 10 metros de viviendas, escuelas o cauces de agua.

Una licencia para enfermar. «A 17 años del 1° Encuentro de Pueblos Fumigados de la Provincia de Buenos Aires por la Agroecología y el Buen Vivir, los colectivos socioambientales, asambleas y comunidades que luchan y resisten al modelo del agronegocio, nos autoconvocamos para fortalecernos, reagruparnos, crear sinergias y compartirnos en el decimoquinto Encuentro».

Este espacio de encuentro es abierto a colectivos, organizaciones y personas autoconvocadxs. En el mismo se discutirán distintos temas, desde la caracterización del agronegocio en la provincia y en la región, hasta el acceso a la tierra y los impactos en la salud de este modelo, pasando por las cuestiones de género, las enseñanzas de los pueblos originarios y la construcción de una sociedad sin explotados/as ni explotadores/as, entre muchas temáticas más.
Tal como expresan las organizaciones convocantes: “A 17 años del 1° Encuentro de Pueblos Fumigados de la Provincia de Buenos Aires por la Agroecología y el Buen Vivir, los colectivos socioambientales, asambleas y comunidades que luchan y resisten al modelo del agronegocio, nos autoconvocamos para fortalecernos, reagruparnos, crear sinergias y compartirnos en el decimoquinto Encuentro”.

En ese recorrido, la organización logró visibilizar la relación entre fumigaciones y enfermedades, impulsar ordenanzas municipales que establecieron zonas de resguardo, acompañar causas judiciales emblemáticas, y fortalecer redes de producción agroecológica y soberanía alimentaria. De manera sostenida, estos encuentros han denunciado las fumigaciones aéreas y terrestres cerca de viviendas y escuelas, la connivencia entre el poder político, el judicial y las corporaciones del agronegocio, y el modelo extractivista que expulsa familias del campo, concentra la tierra y vulnera derechos básicos como la salud y el acceso al agua, consolidándose como una referencia provincial en la lucha socioambiental.


