En medio de crecientes críticas por la concentración de tierras y la lentitud de la reforma agraria en Paraguay, cerca de 2.000 personas se movilizaron hacia el predio incautado al narcotraficante Luis Carlos da Rocha, alias “Cabeza Branca», situado en el departamento de San Pedro, Santa Rosa del Aguaray.

La Policía Nacional desplegó un importante operativo en la Estancia Lusipar, administrada por la Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados (Senabico), donde realizó disparos de balines, para impedir el ingreso de un contingente de campesinos a la ex estancia.
Tras partir en caravanas en las primeras horas de la mañana desde la plaza La Paz de Santa Rosa del Aguaray, un grupo de campesinos logró avanzar por un tramo del camino que conduce a la propiedad.
Sin embargo, no pudieron seguir debido al asedio de una gran cantidad de policías apostados en los alrededores, quienes respondieron con disparos de balas, golpes, represión y decenas de detenciones. La situación generó caos, gritos y una desesperada corrida
En este marco,el Gral César Silguero, aseguró que el objetivo principal era no recurrir al uso de la fuerza. algo que finalmente no sucedió.
La propiedad reclamada por los campesinos sin tierra bajo la administración de Senabico, tiene como objetivo que dicha institución transfiera las tierras incautadas al Instituto Nacional de Desarrollo Rural y Tierras (INDERT), para que sean destinadas a la reforma agraria, y no llevar a remate público como suele hacerlo.
La violencia registrada durante el operativo reavivó el debate sobre el uso de tierras incautadas al narcotráfico y la respuesta represiva del Estado ante las demandas campesinas.
La estancia en disputa
Lusipar, de aproximadamente 11.000 hectáreas, fue incautada en el proceso contra el narcotraficante brasileño Luis Carlos da Rocha, alias Cabeça Branca y actualmente es administrada por Senabico y arrendada a productores privados. Sin embargo, organizaciones campesinas exigen su transferencia a familias rurales en el marco de la reforma agraria.
138 hectáreas de tierras que Estado paraguayo puede distribuir
Según el medio Adelante!, 138,749 hectáreas que administra el Estado paraguayo de tierras que han sido incautadas de los narcotraficantes y que están ubicadas en 11 departamentos podrían ser entregadas a los campesinos con una pequeña modificación de la ley que ha creado la SENABICO.

Los datos, oficiales, fueron procesados y analizados en el último informe de Con la soja al Cuello, de Base Is, a cargo del exsenador Hugo Ritcher. En dicho informe, se trae la lista de los bienes incautados, entre cuyos anteriores dueños aparecen Cabeza Branca, Ximenes Pavao, Darío Messer y Miguel Ángel Insfrán Galeano.
Según desracó el medio, en Paraguay, solo el 5 por ciento del territorio agrícola está ocupado por las familias campesinas. El 95 está destinado al agronegocio, es decir, a los cultivos extensivos como la soja, el girasol y la ganadería. En rubro de ganadería se inscriben las estancias de los narcotraficantes, estancias que les sirve para aterrizaje y despeje de avionetas, empaquetamiento y procesamiento de drogas que luego se distribuyen a gran escala a otros países, a través de las barcazas Made In Paraguay, y una buena parte queda en el mercado local. El residuo de la cocaína, el typyraty como se lo nombra en guaraní, se convierte luego en piedritas de crack, que, al igual que el fentanilo en Estados Unidos, el paco en Argentina, genera estragos sociales en miles de jóvenes y adolescentes.

“Somos campesinos y campesinas de 18 diferentes bases, de cinco distritos del departamento de San Pedro, luchamos por tierra, presentamos propuestas, proyectos de ley, dimos mesa de entrada a innumerables pedidos de reuniones a autoridades de los dos últimos gobiernos…”, explicó en su portal la Coordinadora de Sin Tierras del departamento de San Pedro.
Si no se la recupera para la producción campesina, para la vida familiar, “esas tierras seguirán siendo un corredor de la muerte, por donde abunda el sicariato”, sostiene también Benítez, líder de Tava Guaraní, uno de los primeros asentamientos conquistados a las tierras consideradas malhabidas, en los 90.
Fuente: Adelante!, Luque al día


