Por Noelia Carrazana
El dirigente cocalero y senador del MAS, Leonardo Loza, se consolidó como el principal ganador en la Gobernación de Cochabamba tras superar el 40% de los votos y establecer una diferencia cercana a los 15–20 puntos sobre su inmediato perseguidor, el candidato opositor Sergio Oliver Rodríguez (“el Vikingo”), que rondó el 24%. Con estos números, Loza se encuadra dentro del criterio legal que permite ganar en primera vuelta con más del 40% y una ventaja superior a los 10 puntos.

Los datos gráficos del escrutinio preliminar refuerzan esta tendencia: la alianza A-UPP alcanza alrededor de 391.612 votos (40,05%), seguida por APB-Súmate con más de 230 mil votos, mientras fuerzas como MTS, NGP, Libre y otras quedan muy por detrás. La dispersión del voto opositor fue determinante: ninguna fuerza logró consolidarse como alternativa única frente al bloque evista.
La elección en Cochabamba muestra con claridad dos fenómenos. Por un lado, la persistencia del liderazgo territorial del expresidente Evo Morales, cuyo núcleo político, el Chapare, vuelve a garantizar triunfos contundentes a sus cuadros más cercanos. Por otro, la incapacidad de la oposición de articular una candidatura competitiva unificada.

Entre los principales frentes que compitieron estuvieron:
–A-UPP (Alianza Unidad Popular Patriótica): encabezada por Loza, con fuerte base sindical y campesina.
–APB-Súmate: vinculada a estructuras locales y liderazgos regionales.
–MTS (Movimiento Tercer Sistema): con presencia urbana y voto fragmentado.
–NGP, Libre, Unidos y otros: expresiones menores que, en conjunto, atomizaron el voto.
El resultado no solo confirma la victoria del MAS en su versión evista, sino también una crisis de representación en el campo opositor, donde la multiplicidad de siglas debilitó cualquier posibilidad de forzar el balotaje.
Un mapa nacional fragmentado y con balotajes
A nivel nacional, las elecciones subnacionales consolidan un escenario abierto y fragmentado con múltiples fuerzas en competencia y sin una hegemonía clara en varios departamentos, a diferencia de lo ocurrido en Cochabamba donde el evismo logró imponerse con claridad
En Santa Cruz la disputa por la gobernación se definirá en segunda vuelta entre Juan Pablo Velasco del frente Libre y Otto Ritter representante de alianzas regionales opositoras en una elección ajustada que refleja el peso de sectores empresariales y urbanos en la política cruceña
En La Paz el exalcalde Luis Revilla vinculado a Sol.bo y alianzas ciudadanas encabeza la votación con alrededor del 21 por ciento pero deberá enfrentar un balotaje frente a candidaturas emergentes como René Yahuasi de base indígena y popular o Toño Riveros alineado con sectores opositores en un escenario de alta dispersión
En Tarija también habrá segunda vuelta entre Adrián Oliva ligado a plataformas regionales conservadoras y María René Soruco impulsada por sectores progresistas en una contienda atravesada por disputas territoriales e ideológicas
En Beni la gobernación se definirá entre Jesús Egüés y Hugo Vargas ambos referentes de estructuras regionales con fuerte arraigo local y sin predominio de fuerzas nacionales
En Pando en cambio Gabriela de Paiva se perfila como ganadora consolidando un liderazgo territorial propio sin necesidad de segunda vuelta
Otros departamentos como Oruro Chuquisaca y Potosí presentan disputas cerradas entre candidatos vinculados tanto al MAS como a alianzas locales lo que refuerza la imagen de un país políticamente fragmentado
En las principales ciudades del país el comportamiento electoral muestra una tendencia distinta al ámbito rural y sindical con mayor presencia de fuerzas locales y opositoras
En La Paz César Dockweiler identificado con el MAS en su línea cercana al gobierno de Luis Arce lidera la elección municipal
En Santa Cruz de la Sierra Manuel Saavedra de perfil opositor encabeza la votación consolidando el predominio de fuerzas no masistas en la principal ciudad del país
En Cochabamba el actual alcalde Manfred Reyes Villa del frente Súmate mantiene su liderazgo con una base política propia consolidada
En El Alto Eliser Roca vinculado a organizaciones sociales locales se posiciona al frente reflejando una dinámica política propia de esta ciudad
Este escenario confirma una dualidad cada vez más marcada en Bolivia donde el evismo mantiene su fortaleza en territorios rurales y estructuras sindicales mientras en los centros urbanos se consolida un mosaico de fuerzas locales alianzas ciudadanas y sectores opositores que fragmentan el mapa político y obligan a definir varias gobernaciones en segunda vuelta evidenciando una reconfiguración profunda del sistema político nacional
Crisis política y “velorio electoral” en un país en disputa
Más allá de los resultados, distintos análisis coinciden en que estas subnacionales estuvieron marcadas por una profunda crisis política. La proliferación inédita de candidaturas, la ausencia de propuestas estructurales y la flexibilidad ideológica, expresada en el “alquiler de siglas”, configuraron un escenario de alta volatilidad.
El proceso también estuvo atravesado por cuestionamientos al Tribunal Supremo Electoral, acusado de decisiones arbitrarias en la habilitación y proscripción de candidaturas, lo que debilitó la confianza institucional.
A diferencia de los ciclos electorales entre 2005 y 2021, caracterizados por alta movilización social, estas elecciones fueron percibidas por varios sectores como un proceso sin entusiasmo, con baja intensidad política y escasa participación militante activa más allá del voto obligatorio.
El resultado final deja una conclusión central: Bolivia atraviesa una reconfiguración política marcada por la fragmentación. El triunfo de Leonardo Loza en Cochabamba fortalece al evismo dentro del MAS y lo posiciona estratégicamente.
Al mismo tiempo, la multiplicidad de fuerzas, los balotajes y el avance de liderazgos locales muestran un sistema político en transición, donde ninguna fuerza logra hegemonía plena a nivel nacional.
Las subnacionales de 2026 no solo redefinen autoridades regionales: exponen, sobre todo, una crisis estructural de representación y el agotamiento de las formas tradicionales de la política boliviana.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Resultados_para_Gobernador_-Subnacionales–Bolivia-_2026.png

