Por Noelia Carrazana
Comunidades del pueblo Nasa conmemoran este 13 y 14 de marzo de 2026 el cuarto aniversario del Thu’thenas José Miller Correa Vásquez con actos de memoria en la vereda Las Chozas y en la vereda El Damián, en el Cauca colombiano. Las jornadas de memoria reúnen a autoridades tradicionales, familias resilientes y jóvenes del territorio para honrar su vida y denunciar la violencia que continúa golpeando al pueblo Nasa en medio del conflicto armado.
Ante el silencio que muchas veces rodea los asesinatos de líderes sociales en Colombia, las comunidades indígenas del norte del Cauca vuelven a caminar la palabra y la memoria. Este 13 de marzo se realiza un acto de homenaje en la vereda Las Chozas, en la vía hacia el municipio de El Tambo, lugar donde fue asesinado el líder indígena José Miller Correa Vásquez en 2022. Al día siguiente, el 14 de marzo, la conmemoración continúa en el salón comunitario de la vereda El Damián, con un encuentro entre familias que han sufrido la violencia del conflicto armado y con un homenaje espiritual y artístico dedicado a quienes siguen acompañando el camino desde la memoria.

Para las autoridades indígenas, recordar a Correa no es solo un gesto simbólico. Es también una forma de denunciar que la violencia contra el pueblo Nasa continúa. En los últimos años, las comunidades han señalado la presencia de disidencias guerrilleras, estructuras paramilitares y redes del narcotráfico que disputan el control territorial en el norte del Cauca, generando asesinatos selectivos, amenazas, reclutamiento de menores y ataques contra autoridades indígenas.
Informes de organizaciones del propio movimiento indígena registraron que solo entre enero y abril de 2024 se documentaron 223 ataques contra comunidades Nasa, incluyendo 39 homicidios, 32 casos de reclutamiento forzado, 12 secuestros, 29 amenazas y múltiples persecuciones e intimidaciones en territorios como Toribío, Corinto y Caloto.
Las autoridades comunitarias también denuncian que el conflicto armado afecta de manera particular a la infancia. En la región del Cauca, el 94 % de los menores reclutados por grupos armados ilegales pertenecen al pueblo Nasa, y desde 2016 se han registrado al menos 915 casos de reclutamiento infantil en el norte del departamento, algunos de ellos de niños de apenas nueve años.
A estos hechos se suman secuestros y retenciones ilegales de comuneros, incluidos casos recientes de niñas indígenas que fueron capturadas por estructuras armadas con el objetivo de incorporarlas forzosamente a sus filas.
En este contexto de violencia persistente, el movimiento indígena sostiene que el asesinato de José Miller Correa forma parte de una ofensiva más amplia contra el gobierno propio y los procesos organizativos del pueblo Nasa.
Un líder del territorio y del gobierno propio
José Miller Correa Vásquez nació en la vereda El Damián, en el resguardo indígena de Tacueyó, municipio de Toribío, uno de los territorios donde el movimiento indígena ha construido con mayor fuerza sus procesos de autonomía y defensa territorial.
Desde joven se vinculó a la organización comunitaria a través del Movimiento Juvenil Álvaro Ulcué Chocué, espacio de formación política para nuevas generaciones indígenas. Con el tiempo se convirtió en una de las figuras de referencia dentro del proceso organizativo Nasa.
Fue gobernador del Cabildo de Tacueyó en dos periodos, cargo que implica coordinar el gobierno comunitario del resguardo. También se desempeñó como secretario de gobierno del municipio de Toribío, y dedicó parte de su trabajo al fortalecimiento de la educación política y cultural de las comunidades.
Entre otras responsabilidades, fue coordinador del Centro de Capacitación Indígena CECIDIC y posteriormente coordinador del Proyecto Nasa, iniciativa que articula el plan de vida de los resguardos de Toribío, Tacueyó y San Francisco.
En el momento de su asesinato ejercía como Thu’thenas de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), una figura de orientación política y espiritual dentro de la estructura del gobierno propio indígena.
El norte del Cauca es una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado colombiano. Las comunidades indígenas han denunciado que en sus territorios operan disidencias de las antiguas FARC, estructuras armadas vinculadas al narcotráfico y grupos paramilitares, que buscan controlar corredores estratégicos y economías ilegales.
Las autoridades judiciales colombianas han documentado al menos 43 asesinatos de indígenas Nasa entre 2022 y 2025, aunque organizaciones indígenas aseguran que las víctimas superan las 50 personas asesinadas en ese periodo.
Además de los homicidios, las comunidades denuncian desplazamientos forzados, confinamiento de poblaciones rurales, ataques armados y amenazas constantes contra líderes, guardias indígenas y sabedores tradicionales.
Fue en medio de ese contexto que, la noche del 14 de marzo de 2022, José Miller Correa fue asesinado cuando regresaba desde Popayán hacia su territorio en la carretera que conduce al municipio de El Tambo, cerca de la vereda Las Chozas.
Su muerte generó una profunda conmoción entre las comunidades del Cauca y fue denunciada como un ataque directo contra el proceso organizativo del pueblo Nasa.
A cuatro años del crimen, las comunidades insisten en que la memoria de sus líderes no se reduce al duelo. Por el contrario, recordar a José Miller Correa significa reafirmar el camino colectivo que defendió durante toda su vida: la autonomía territorial, el gobierno propio y la defensa de la Madre Tierra.
Por eso, cada aniversario se convierte en un espacio para fortalecer la palabra colectiva. Las jornadas de memoria en Las Chozas y en la vereda El Damián convocan a jóvenes, autoridades tradicionales y familias del territorio para compartir experiencias, denunciar la violencia y mantener viva la lucha.

